lunes, 11 de agosto de 2014

Ebano Verde

Reserva científica Ébano  Verde


Reserva científica Ébano  Verde
Ebano Verde
La Reserva Científica Ébano Verde ubicada en la Cordillera Central, entre los municipios de Jarabacoa y Constanza. Actualmente cuenta unos 23.1 kilómetros cuadrados. Su principal objetivo es la protección de las grandes plantaciones de ébano verde que se encuentra en la zona, y que se encuentran en peligro de extinción en otras partes del territorio dominicano.  Esta reserva científica protege además los nacimientos de los Ríos Camú, Jimenoa y Jatubey, cuyas cuencas están dentro del área protegida. Fue la primera área natural protegida bajo administración privada creada en la República Dominicana.




La Reserva Científica de Ébano Verde es una de las zonas con  mayor cantidad de plantas endémicas de la región. Se han reportado la existencia de unas 621 especies diferentes de plantas, de las cuales unas 153 son endémicas de la Isla Hispaniola. En cuanto a la fauna se ha reportado la existencia de unas 59 especies de aves, divididas en 11 órdenes y 21 familias, de las cuales 17 son endémicas de la isla. Aquí habitan la cigüita de Constanza, la Cotorra, el Carrao y el Canario, todas aves que se encuentran el peligro de extinción.

Como reserva científica, esta zona no permite las visitas, pero se han habilitado algunas áreas en los alrededores para que los turistas puedan apreciar la belleza natural de este monumento ecológico y entender las razones de su celosa conservación. El acceso es relativamente fácil  siguiendo la carretera que conduce desde Bonao, en el llamado Cruce del Abanico, hacia Constanza. Las tierras de la Reserva ofrecen un relieve accidente y montañoso que van desde los 800 metros de altura hasta los 1,565 en la Loma  La Golondrina. Cada año llueve entre 1,500  y 3,000 milímetros cúbicos, lo que convierte esta reserva en una de las zonas más húmedas del país.


Los puntos de interés ecoturístico más importantes son el Arroyaso, un hermoso balneario ubicado en el límite suroeste de la reserva. Se alimenta de las corrientes que nacen en la zona boscosa de la reserva. Al sus aguas diseminarse por el lecho rocosa dan paso a una pisa natural que se extiende entre rocas inmensas y que es usada como zona de esparcimiento por los visitantes.

Otro atractivo impresionante el Sendero Baño de las Nubes, un bosque húmedo que ofrece el espectáculo de ver una vegetación exuberante atrapada entre un manto de rocío.

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